Yoga, práctica colectiva para todos

 

NORMAND GARCIA

EL SOL DE YAKIMA

Un grupo de instructores de yoga, ha puesto en marcha sesiones gratuitas de esa tradicional disciplina con la intención de promover sus beneficios físicos y mentales.

Desde hace tres meses, Michele McGinnis, una instructora de yoga buscaba crear un espacio para enseñarlo de manera libre y comunitaria. Un lugar donde no se requeriría afiliaciones ni pagos por membresía. Un lugar donde pudiera compartir sus conocimientos de manera “altruista”.

McGinnis compartió la idea entre sus amistades —la mayoría relacionada al campo de la medicina—, a quienes les detalló sobre el buen impacto que tendría las clases en la comunidad, sobre todo en aquellos que no puedan o quieran pagar por una membresía.

Muchas de sus amistades decidieron apoyarla y unirse a la aventura colectiva. Así nació “Yakima Yoga Collective”, un lugar para practicar libremente el yoga.

McGinnis, de 48 años de edad, detalló que algunos estudios señalan que practicar yoga puede ayudar a mejorar el equilibrio, la función inmune, la postura y las articulaciones. Además, fortalece los huesos y relaja el sistema nervioso.

“Cualquier persona es bienvenida a nuestras clases”, dijo McGinnis. “No hay necesidad de tener ropa o equipo especial, solo necesitan tener el deseo de aprender”, apuntó.

Asimismo, dijo que en Yakima existen muchos lugares para practicar yoga. Pero resaltó que estos están aislados entre sí y lo que ella busca es crear un espacio que cree una cultura de aprecio al yoga sin estar afiliado a un estudio.

“Cuando me contaron sobre esta idea, me encantó y decidí participar de inmediato”, dijo Amelia Rutter, una enfermera que labora en Yakima Neighborhood Health Services. “Hace mucho que esperaba que algo como esto ocurriera en Yakima”, subrayó.

Rutter quien practica yoga desde hace 10 años, dijo que esta disciplina la ayudado a tener un mejor entendimiento de la conexión física y mental de su cuerpo.

“El yoga te hace ser más consciente sobre ti mismo y tu entorno”, dijo Rutter. “La idea de que pueda ser accesible a todos es increíble. Esa es la misión de hacerlo de manera colectiva”, subrayó.

El alquiler del local tiene un costo de 20 dólares, pero son pagadas por personas que patrocinan las clases de manera “altruista”, dijo McGinnis. “Hay muchas personas que nos han ayudado a que estas clases sean un realidad”, apuntó.

Además, casi todos los instructores están relacionados al campo médico profesional, así que realizan las clases de una forma generosa.

“Nosotros no cobramos por las clases, los instructores ofrecen su tiempo de manera voluntaria”, dijo McGinnis. Indicó que las clases tienen una hora de duración y se realizan en Star’s Dance Studio, 2600 W Nob Hill Blvd, Yakima. Las clases se publican vía la página social de Facebook: www.facebook.com/yogacollectiveyakima

Si desea más información puede comunicarse con Michele McGinnis al teléfono 865-235-8278 o al correo electrónico: infoscigal@gmail.com.

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