Vacuna COVID (copy)

Jesús Manjares, de 13 años, a la derecha, recibe su primera dosis de una vacuna COVID-19, el 12 de julio de 2021 en una clínica móvil gratuita COVID-19 en Silvia's Professional Taxes en Sunnyside, Washington.

Desde su aparición, el virus SARS-CoV-2 que causa la COVID-19, se ha mutado en diferentes variantes. Muchas de estas han adquirido mayor capacidad de infectar a nuestro organismo, causar una infección severa y la muerte.

La reciente ola catastrófica que azotó la India se debió a la aparición de la variante Delta. Lamentablemente, esta variante se ha diseminado alrededor del mundo y está causando nuevas olas del virus, incluyendo países donde inicialmente se había logrado contener.

¿Cómo se generan las variantes?

La envoltura (la corona) del virus está constituida de una serie de partículas que incluyen proteínas, como la “proteína S”, con capacidad de anclarse en los receptores de la superficie de nuestras células para ingresar y causar una infección. Desafortunadamente, para poder burlarse de nuestros mecanismos de defensa y sobrevivir, el virus cambia la estructura de sus proteínas que conforman su corona para seguir perpetuando la infección.

Según la organización Mundial de la Salud (OMS) se han identificado las siguientes variantes: Variante Alfa, conocida como la variante del Reino Unido; variante Beta, conocida como la variante de Sudáfrica; variante Gamma, conocida como la variante de Brasil; variante Épsilon: conocida como la variante de India; y variante Delta, conocida como la variante de India.

Mientras más tiempo circula el virus, mayores son las posibilidades de la aparición de las variantes.

¿Por qué la variante Delta es más peligrosa?

Según numerosas publicaciones científicas, como la revista “Nature” de junio de 2021, la variante Delta está incrementándose aceleradamente y sus consecuencias serían devastadoras en países con escasez de vacunas.

El Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) en Estados Unidos, informó que se observó un incremento significativo de la variante Delta, constituyendo el 83% de los nuevos casos.

De acuerdo con datos de Inglaterra, en comparación con la variante Alfa, la variante Delta es 60% más transmisible y el riesgo de requerir una hospitalización sería el doble.

Además, se ha observado resistencia moderada a las vacunas, especialmente en personas que solo recibieron una sola dosis.

Otra característica es que está causando cuadros sintomáticos severos en jóvenes, antes considerados de bajo riesgo.

¿Cómo nos protegen las vacunas de la variante Delta?

Si usted no está vacunado contra la COVID-19, las posibilidades de desarrollar un cuadro severo y morir por haberse infectado con esta variante serían mucho mayores. Un estudio reciente realizado en Inglaterra encontró que las personas que recibieron la vacuna contra la COVID-19 tenían menor riesgo de ser hospitalizadas, en un 75% con una sola dosis y en un 94% con dos dosis, si contrajeran la variante Delta.

¿Cómo podemos prevenir la diseminación de las variantes?

La mejor estrategia para prevenir las variantes es evitar que el virus se siga multiplicando y continúe circulando en la comunidad.

Gracias al exitoso programa de vacunación estamos retornando a nuestras actividades normales. Las vacunas que se administran en nuestro país nos protegen de variantes como la Delta

Evitemos que el virus de COVID-19 siga multiplicándose, infectando y causando la muerte de nuestros seres queridos. Siga las recomendaciones de los profesionales de la salud y no dude en vacunarse. Juntos eliminaremos la COVID-19 y las variantes del virus.

El Dr. Óscar Bailón es cardiólogo en Washington University en Seattle. Su columna representa su opinión y no necesariamente la opinión editorial de El Sol de Yakima.

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