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Florencio Gueta Vargas, a la izquierda, con sus padres en su rancho en Zacatecas, México.

Florencio Gueta Vargas trabajó en el campo durante la mayor parte de su vida, eso fue lo que lo llevó desde su rancho en Zacatecas, México, a los campos de California y Washington.

Siempre le decía a su familia que quería regresar a su tierra natal cuando llegara a una edad en la que ya no pudiera trabajar.

"Allí es donde quería morir, en su tierra", dijo Lorena González Cortez, la mayor de sus seis hijas.

Gueta Vargas, conocido por su familia como José Cortez Ávila, nunca regresó. Falleció el 29 de julio en una huerta de lúpulo en el centro de Washington, una muerte que la Oficina del forense del condado de Yakima atribuyó a una enfermedad aterosclerótica (endurecimiento de las arterias) con el calor ambiental como factor contribuyente.

Lo encontraron tirado por el paso de su tractor al final de su turno, al mediodía y cuando las temperaturas oscilaban entre los 90 grados F, según dijo Andy Gamache, copropietario de Virgil Gamache Farms cerca de Toppenish, donde trabajaba Gueta Vargas.

Gamache dijo que trató de revivirlo pero no tuvo éxito.

El forense del condado de Yakima, Jim Curtice, dijo que Gueta Vargas, que tenía 69 años, según su familia, fue declarado muerto en el lugar alrededor de las 4:14 p.m. por personal médico de emergencia. Señaló que el calor puede generar una "mucho estrés" en personas que padecen una enfermedad cardíaca preexistente.

El peligro del estrés por calor han sido una gran preocupación durante este verano. Las temperaturas extremas de finales de junio rompieron récords históricos y se mantuvieron en más de 100 grados en las regiones agrícolas del centro y este de Washington en julio.

Durante la ola de calor de junio, los funcionarios de salud de Oregon y Washington encontraron que las enfermedades relacionadas con el calor causaron o contribuyeron la muerte de más de 210 personas. Entre ellos se encontraba el trabajador agrícola de Oregon, Sebastián Francisco Pérez, cuyo cuerpo fue encontrado el 26 de junio en un campo de arándanos.

A principios de julio, impulsado por preocupaciones de defensores de los trabajadores agrícolas, el Departamento de Labor e Industrias de Washington (L&I) publicó reglas de emergencia para poteger a trabajadores agrícolas y otros empleados al aire libre contra las enfermedades relacionadas con el calor.

Las reglas, que entraron en vigor el 13 de julio, requieren que los empleadores ofrezcan sombra u otros medios para que los empleados se refresquen cuando las temperaturas alcancen los 100 grados, así como períodos de descanso de al menos 10 minutos cada dos horas.

La medida, combinada con las reglas existentes, también exige que los empleadores proporcionen agua potable fría una vez que las temperaturas alcancen los 89 grados, y permite que los empleados tomen un descanso adicional pagado cuando sea necesario para evitar el sobrecalentamiento. Los defensores de los trabajadores agrícolas criticaron ampliamente las reglas por no proteger a los trabajadores.

Los hechos que rodearon la muerte de Gueta Vargas son el centro de una investigación de L&I actualmente en curso. Su muerte también ha atraído el escrutinio de la Unión de Campesinos, que pide estándares federales ante el calor para proteger a los trabajadores al aire libre.

"Hay muchas preguntas sin respuesta sobre la muerte de Florencio", dijo Elizabeth Strater, organizadora del sindicato. "Sabemos que los trabajadores agrícolas tienen hasta 35 veces más probabilidades de morir a causa del calor que cualquier otra ocupación civil".

La investigación estatal incluirá un chequeo a las temperaturas y otras condiciones climáticas ese día, según el portavoz de L&I, Matt Ross. AgWeatherNet de Washington State University en Toppenish informó que la temperatura promedio a las 2 p.m. el 29 de julio era de 100.8 grados F.

González Cortez dijo que notó que la calidad del aire era mala ese día debido al humo de los incendios forestales.

“Empecé a entrar en pánico”, dijo. "He estado en esos campos. Es muy húmedo y es tan difícil respirar".

Gueta Vargas trabajó para la finca desde la década de 1990. Estaba trabjando en el tractor en los campos de lúpulo el día que murió.

La familia creó una página de GoFundMe para ayudar con los costos del funeral y los gastos familiares.

Nota del editor: Esta noticia fue editada para su publicación en español. La noticia original en inglés se puede encontrar en www.yakimaherald.com

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