Critican líderes autoratismo

De acuerdo con los firmantes, la libertad de expresión y de prensa son dos factores fundamentales en la lucha contra la pandemia de Covid-19.

Un grupo ganadores de premios Nobel, políticos, exfuncionarios, periodistas, académicos e intelectuales de todo el mundo realizaron una declaración pública para condenar el presunto endurecimiento político de regímenes autoritarios en el marco de la pandemia de COVID-19.

De acuerdo con el documento, titulado "Una llamada para defender la Democracia", que fue firmado por los Nobel Rigoberta Menchú y Muhammad Yunus, el expremier canadiense Stephen Harper, el expresidente mexicano, Ernesto Zedillo, Enrique Krauze, Sergio Aguayo y el otrora canciller de México Jorge Castañeda, la actual contingencia sanitaria ha sido aprovechada por gobiernos totalitarios para suprimir a sus críticos y fortalecer su estructura de poder.

"La pandemia de Covid-19 amenaza algo más que la vida y el sustento de pueblos de todo el mundo. Es también una crisis política que amenaza el futuro de la democracia liberal", se dijo en la carta.

Asimismo, se describió al interior del texto que administraciones elegidas democráticamente también han hecho uso de la emergencia de salubridad con el objetivo de concentrar poderes de emergencia a fin de restringir los derechos humanos "sin consideración alguna por las restricciones legales, la supervisión parlamentaria o los marcos temporales para la restauración del orden constitucional".

Para los firmantes, actos contrarios a la libertad de expresión y la eliminación del disenso social y político no ayudarán en el combate a la enfermedad pandémica. Por el contrario, argumentaron, representarán obstáculos de cara a la coordinación de una estrategia transversal.

De igual forma, en el escrito se afirmó que el hecho de que el brote del nuevo coronavirus haya tenido lugar en China   —uno de los territorios en los que los niveles de represión son notorios — fue un componente que abonó al riesgo de desinformación y opacidad.

"No es ninguna coincidencia que la actual pandemia haya estallado en un país en donde el libre flujo de información está sofocado y en donde el gobierno castigó a quienes advirtieron del peligro del virus: advertencias consideradas como rumores dañinos para el prestigio del Estado. Los resultados pueden ser letales cuando se acallan las voces de los ciudadanos responsables, no solo para el país sino para todo el mundo", consideraron.

En palabras de los líderes que redactaron el pronunciamiento, sólo un sistema democrático pleno, ajeno a propaganda autoritaria y que garantice el tránsito libre de información, podrá hacer frente a la crisis sanitaria de manera óptima con base en la interacción entre la sociedad y el gobierno.

Conjuntamente, catalogaron el papel de la confianza a las autoridades como un factor consustancial a un manejo adecuado de la situación. Sobre esto, explicaron que la conservación de la "resiliencia nacional" dependía de " sanar las profundas divisiones sociales mediante la participación inclusiva y el diálogo".

También se hizo mención sobre el respeto a la libertad de prensa en el contexto de la pandemia de modo que los periodistas puedan desempeñar la función social de informar a la población sobre lo acontecido.

"Es sólo a través de la democracia que los medios de comunicación libres pueden desempeñar su papel de informar a la gente para que puedan tomar decisiones personales y familiares sólidas, escrutar a las instituciones gubernamentales y públicas, y contrapesar la desinformación que busca dividir a las sociedades".

Finalmente, el documento subrayó la importancia de la autocorrección dentro de las democracias. Debido a que, enunciaron los firmantes, se ha visto durante los meses de pandemia que los datos y las estrategias no han estado exentas de errores, se debe tomar la pandemia para que " los ciudadanos y sus líderes electos pueden aprender y crecer".

"La pandemia actual constituye un reto global sin precedentes a la democracia. Los regímenes autoritarios de todo el mundo ven en la crisis de la Covid-19 un nuevo campo de batalla político, en su lucha por estigmatizar la democracia como débil y revertir su avance en las últimas décadas. La democracia se encuentra amenazada y quienes se preocupan por ella deben acopiar la voluntad, la disciplina y la solidaridad necesarias para defenderla. Están en juego la libertad, la salud y la dignidad de los pueblos en todas partes".

Load comments