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Esmeralda Morfin, de 59 años, posa para una fotografía en su negocio, Esme Salon en Yakima, el 27 de marzo.

En agosto, Esmeralda Morfín inauguró su peluquería familiar en Yakima, pero debido a la pandemia su negocio se ha visto afectado por las limitaciones en el servicio que puede brindar. Ella espera ampliar sus servicios en abril.

¿Hace cuánto tiempo inició su negocio?

Abrí este negocio en agosto pasado.

¿Qué la motivó a emprender su propio negocio?

Me gradué de peluquera en el 2013, posteriormente trabajé para algunos lugares por varios años en Sunnyside y en Pasco. Gracias al apoyo de mi familia, el año pasado por fin me aventuré con mi propio negocio.

¿Qué tipo de servicio o productos ofrece?

Ofrezco cortes de cabello para chicos y grandes, además peinados y depilación de cejas.

¿De qué forma le ha afectado la pandemia?

Abrí en agosto pasado cuando aún los negocios no esenciales no podían atender a toda su capacidad, así que me vi obligada a atender únicamente con cita y hasta ahora lo sigo haciendo para cuidar mi salud y la de otras personas, creo que de esa forma todos los negocios han sido afectados.

¿Cuál es el mayor desafío al que se ha sobrepuesto para mantener su negocio abierto?

Cuando se trabaja con citas no es lo mismo, el ingreso se ve muy limitado por la poca afluencia de personas, y eso constituye un desafío para mantener un negocio. Dios mediante el próximo mes atenderé con y sin cita.

¿Cuáles son sus metas a corto plazo?

Uno de mis objetivos a corto plazo es tener a disposición todos los servicios de belleza en mi salón, desde peinados, cortes, depilaciones y tintes.

¿Qué mensaje les daría a otros negocios de la región en este tiempo?

Mi mejor consejo es que no se desesperen, estamos a punto de ver la luz del día después de tanta oscuridad. Muchas veces es necesario pasar por estas cosas para valorar más lo que tenemos, nada de las cosas buenas de la vida son fáciles, hay que trabajar duro para tenerlas.

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