210429-es-news-ificanyoucan-1.jpg

Lilian Bravo, directora de Asociaciones de Salud Pública del Distrito de Salud de Yakima, posa para un retrato, el 26 de abril, afuera del Distrito de Salud de Yakima en Union Gap.

Nacida en Chicago, Illinois, hija de padres inmigrantes, Lilian Bravo está a cargo de la Dirección de Asociaciones de Salud Pública del Distrito de Salud de Yakima, donde ha trabajado por casi 4 años. Desde que comenzó la pandemia, ha sido pieza fundamental y enlace con la población latina para informar sobre la COVID-19 y el programa de vacunación

¿Quién es Lilian Bravo?

Soy hija de Antonia y Víctor Bravo, soy la menor de tres hermanos, actualmente tengo 30 años.

Mis padres son mexicanos, de Iguala, Guerrero, y llegaron en los años 1980s a Chicago, donde nacimos mis hermanos y yo. Posteriormente, ellos decidieron mudarse a Washington, buscando mejores oportunidades de empleo.

En 1995, cuando yo tenía 5 años, llegamos a Yakima, donde sabíamos que había mucho trabajo y aquí nos establecimos.

¿Dónde realizaste tus estudios?

Todos mis estudios básicos los hice en Yakima. Estuve en las escuelas primarias Adams, Ridgeview y Whitney; la secundaria la cursé en Franklin y fui a Davis High School. Posteriormente, me mudé a Seattle para hacer mi carrera en salud pública en University of Washington.

Al terminar me fui a Atlanta para recibir mi maestría en salud pública en Emory University.

Después de concluir tus estudios, ¿qué siguió para Lilian?

Cuando terminé mi maestría regresé a Washington y obtuve mi primer trabajo en Olympia con las Asociaciones de Centros de Salud Comunitarios, mis funciones estaban centradas en el papeleo de pólizas, programas de salud mental y salud bucodental. Era el enlace entre las clínicas comunitarias y los campesinos.

Allí estuve durante dos años y luego vi que había una vacante en el Distrito de Salud de Yakima y trabajo aquí desde mayo de 2017.

¿Cuáles son las funciones que tienes a cargo de la Dirección de Asociaciones de Salud Pública?

Trabajo muy de cerca con organizaciones comprometidas con la salud de la comunidad, programas de salud y de prevención.

En el tema de COVID fui la portavoz y directora de todas las comunicaciones que se hacían para la población y el enlace con la prensa para asegurar una mayor cobertura informativa y comprobar que el mensaje llegara a todos en el condado de Yakima.

¿Qué es lo que más te apasiona de tu trabajo?

Tener la gran oportunidad de trabajar para mi gente, estar al frente de programas que son en beneficio de la comunidad. Eso me llena y me permite cumplir mi sueño de regresar algo de lo mucho que yo recibí.

Eso me trajo a Yakima de regreso, quería una oportunidad de ayudar y regresar a mi comunidad todo lo que me ha dado.

En lo personal me ayudaron mucho, recibí muchas becas y apoyos para estudiar. Para mí es algo muy bonito regresar y venir de otra manera, valoras todo lo que dejaste al irte a otro lugar.

Como latina, ¿cuáles crees que han sido los principales obstáculos que has enfrentando como estudiante y ahora como profesionista?

Como estudiante fue complicado, fuimos la primera generación de mi familia en Estados Unidos y desconocíamos los procesos para seguir avanzando en nuestras metas porque no teníamos la información necesaria, por eso estoy tan agradecida con mi comunidad.

Como profesionista es lo mismo, hay cosas que desconoces y las aprendes mucho después de los que han crecido o nacido aquí y eso puede ser una desventaja.

¿Es fácil para un latino ocupar puestos directivos en empresas importantes?

El verdadero problema es la carencia de espacios, la realidad es que en Yakima no hay mucha oferta de trabajo para profesionistas, los trabajos que hay están asignados y los trabajadores ya tienen tiempo en esos cargos, así que no hay espacio para que los jóvenes se incorporen y pongan sus conocimientos a disposición de la comunidad.

Es muy complicado defender los derechos de la comunidad en una reunión en la que eres la única que habla el idioma de los latinos, la que conoce sus necesidades y que tiene que pelear, en cierta forma, para defender programas que son muy necesarios para que nuestra gente salga adelante.

¿Cuáles son tus metas en el futuro?

En unos años me gustaría ser parte de un grupo que pudiera traer más fondos y que sea la misma comunidad la que decida cómo aplicarlos.

Otra de mis metas es apoyar a los nuevos profesionistas a que regresen a Yakima y encuentren ese espacio para poder desarrollar sus metas y contribuyan con la comunidad.

¿Qué te inspira a ser una mujer tan humana y comprometida con su gente?

Es sin duda mi experiencia personal, lo viví con mi familia, es algo que está en mí, me nace el poder ayudar a los demás al ver las dificultades que pasaban mis papás al no entender el idioma, al no poder darse a entender en las reuniones de la escuela, en los centros de trabajo, en los supermercados.

Ahora que empezó el problema de salud de COVID, me ponía en el lugar de toda mi gente que no habla inglés y pensaba cómo hacer llegar mejor la información para que estuvieran preparados para enfrentar esta enfermedad.

¿Alguna recomendación o mensaje para los jóvenes que están en proceso de formación y desean algún día llegar a ser como tú?

La principal recomendación es que se fijen metas, que piensen en que todo se puede lograr, no importa el tiempo o lo que se tarden en llegar, siempre los sueños se cumplen si trabajas por ellos.

Todos tenemos nuestras dudas, nos venimos abajo en momentos, pero si fijamos nuestra visión en algo, tarde o temprano lo lograremos.

Load comments