Trabajadores de Monson Fruit

Los trabajadores en huelga se encuentran sentados frente a Monson Fruit Company el 22 de mayo de 2020, en Selah, Washington.

Luego de 9 días en huelga, el viernes en la tarde trabajadores de Monson Fruit en Selah llegaron a un acuerdo con la compañía.

El acuerdo incluye la aplicación de medidas de seguridad e higiene en la planta para evitar el contagio de coronavirus y el cese a maltratos por parte de supervisores y personal de la empresa, dijo Adrián Mendoza, uno de los cuatro miembros del comité que estuvo en la negociación.

Mendoza comentó que la empresa les informó que ya tiene mascarillas, "más gel antibacterial, agua y jabón, distancia de los 6 pies", o barreras entre trabajadores cuando no hay posibilidad de separse.

La compañía también se comprometió a capacitar a los supervisores y demás personal que labora con los trabajadores para que pare el "abuso e intimidaciones" que han sufrido los empleados por mucho tiempo, agregó.

La única petición que quedó pendiente y que negociarán en el transcurso de los siguientes días es el aumento de salario de tres dólares por hora que pedían los huelguistas. "No nos han ofrecido algo", mencionó.

La firma del acuerdo se realizó entre el gerente general de Monson Fruit y cuatro de los 10 trabajadores del comité que fueron elegidos para entrar en la negociación, mencionó Mendoza.

Nos dijo "su trabajo no está en riesgo, si todos quieren entrar pueden hacerlo, pero la palabra es una cosa, (pensamos) por qué no le decimos que en un documento haga que no haya represalias contra la gente que estuvo en huelga y que hagan todo para protegernos del COVID-19", y así se hizo.

El martes entrante, los 120 trabajadores que estuvieron en huelga regresarán a trabajar en "grupos", anticipó Mendoza.

Con el apoyo de muchos

Levantarse en huelga no fue fácil, dijo Mendoza, de 26 años de edad. "Todos teníamos miedo, estábamos nerviosos, pero tomamos el paso más difícil (la huelga)".

El lunes, 11 de mayo, los trabajadores recibieron la noticia de casos positivos en la empresa. El martes, se escuchaba el rumor de manifestarse, pero ho había nada concreto, nada organizado, dijo el joven trabajador.

El miércoles, 13 de mayo, estalló la huelga después de las 6 de la mañana.

El paso estaba dado, pero muchos como él, nunca habían estado en una huelga.

"Nos dábamos ánimo uno a otro", comentó.

Ese día llegó Familias Unidas por la Justicia, un sindicato de trabajadores agrícolas con sede en Burlington, a brindarles apoyo. Su presidente, Ramón Torres, y su director político, Héctor Franks, habían arribado al condado de Yakima el 8 de mayo tras una llamada de trabajadores en huelga en Allan Bros, dijo Torres.

"Tuvimos mucho apoyo del sindicato, nos apoyaron demasiado, ellos nos daban ánimo, nunca habíamos estado en huelga y no sabíamos cómo funciona", dijo Mendoza.

"Vino gente de Oregon, de Tacoma a apoyarnos", añadió.

Pero eso no fue todo, "había mucha gente de la comunidad, nos traían café, agua y comida".

"Agradezco el apoyo de la comunidad que nos dieron sin necesidad de pedirles. Aunque ya estamos en un acuerdo, vamos a apoyar a las otras bodegas". Los empleados en huelga en otras cinco plantas empacadoras "venían a apoyarnos", comentó.

Estaban contentos

Entre los 120 trabajadores en huelga en Monson Fruit hay madres solteras, padres solteros y padres que aman a sus familias, y dependen de su salario para vivir y pagar sus gastos.

El temor a contraer el coronavirus y los maltratos de años los sacaron a las calles a protestar por sus derechos.

Tras varios días "estabamos cansados, muchos tienen chiquillos y no teníamos mucho tiempo para nuestros hijos", muchos tienen que hacer sus pagos, explicó Mendoza. La huelga estaba en pie desde las 6 a.m. hasta las 8 p.m., dijo.

Al lograr el acuerdo, los trabajadores "estaban contentos, estamos felices porque ganamos lo más importante, que es nuestra salud", subrayó.

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