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De izquierda a derecha: Agustín Flores Jr., de 10 años; Camila Flores, de 6; Ann Dibble, coordinadora de área en PREPARES de Caridades Católicas en el centro de Washington, y Emanuel Flores, de 3, leen el libro “Harry Potter y la Piedra filosofal” en la casa de la familia Flores en Yakima, el 4 de junio. Durante varios años Dibble ha sido una fuente de apoyo para esta familia.

Las necesidades se pueden agravar de forma inesperada, como le sucedió a la familia Flores hace tres años y medio, cuando Valentina Flores descubrió que su cuarto embarazo sería de alto riesgo y que no solo esperaba un bebé, sino tres.

Valentina, de 33 años y su esposo, Agustín Flores, de 39, enfrentarían esta situación solos, puesto que no tenían familiares en Yakima y no contaban con apoyo suficiente.

“Tenía 20 semanas de embarazo cuando tuve complicaciones, fui al doctor, me dieron la noticia que venían tres bebés, la bolsa de líquido amniótico de dos de ellos se había roto, me enviaron de emergencia al hospital en Seattle”, relató Valentina.

La madre fue hospitalizada por varias semanas. Su esposo regresó a Yakima para cuidar a sus hijos de 7, 4 y 2 años. “Fue una situación muy difícil, yo tenía que trabajar todo el día en el campo y manejar casi tres horas para ir a ver a mi esposa. Gracias a Dios tuve apoyo de miembros de nuestra iglesia”, narró Agustín.

Después de varios tratamientos, los bebés nacieron a las 26 semanas. “Una de las niñas nació con complicaciones médicas y ha tenido varias cirugías en sus pies y el corazón. La trabajadora social del hospital, viendo nuestra situación, nos refirió al programa PREPARES de Caridades Católicas, y ellos nos han ayudado desde que nacieron mis trillizos”, dijo la madre.

“Se ha convertido en un ángel”

“Este programa ofrece apoyo no solo con cosas materiales, sino espiritual y de hermandad. Ofrecemos este programa, como católicos, para demostrar nuestro amor y compasión a quien lo necesite, sin importar religión, raza, estatus migratorio o condición”, explicó el obispo de la Diócesis Católica de Yakima, Joseph J. Tyson.

PREPARES llegó a la vida de los Flores gracias al apoyo incondicional de la voluntaria Ann Dibble, quien los ha ayudado desde que los trillizos arribaron a Yakima.

“Desde que llegamos de Seattle nos han dado todos los pañales, ropa y comida para nuestros seis hijos; nos han ayudado, incluso, para comprar lo que hemos necesitado, como una secadora, y a reemplazar una televisión cuando entraron a robar nuestra casa, pero lo más importante es que contamos con Ann, que se ha convertido en un ángel para nuestra familia”, dijo Valentina.

Dibble comenzó como voluntaria con los Flores hace más de cuatro años. Antes ser voluntaria, trabajó como consultora de negocios y tenía buen salario,

“Mi trabajo me permitía tener tiempo libre que pude dedicar a otras actividades. En mi iglesia buscaban voluntarias para ayudar a mujeres con necesidades y decidí entrar al programa, y me asignaron a la familia Flores, quienes verdaderamente me cambiaron la vida”, narró.

“Como la mayoría de los voluntarios, mi deseo era hacer el bien. No tenía idea del impacto que tendría en mi vida. Valentina y su esposo vivían una situación muy complicada, en una humilde vivienda, con tres recién nacidos y una de las bebés con padecimientos médicos serios. Era una casa muy ocupada con seis niños menores de 7 años, comencé a ayudar el mayor tiempo posible”, relató Dibble.

Dibble, sin saber español, y los Flores, sin hablar inglés, lograron comunicarse.

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De izquierda a derecha: Los niños Flores

escuchan mientras Ann Dibble lee el libro “Harry Potter y la piedra filosofal” en Yakima, el 4 de junio. Dibble del programa PREPARES de Caridades Católicas ha apoyado a la familia Flores por varios años.

“Le entendía, pero no le podía contestar, nos comunicábamos con señas. Ella llegaba todos los días para alimentar a los bebés, ayudarme a bañarlos y cambiarlos. A los niños grandes les leía libros, jugaba con ellos, los llevaba a eventos, al museo, al parque, a todos lados. Nos traducía, nos guiaba. Cuando asaltaron nuestra casa recibimos más apoyo del programa, gracias a su ayuda. Realmente nos cambió la vida y nos sigue apoyando en todo”, dijo Valentina.

La relación de Dibble y los Flores es más que una acto de voluntariado, es como un lazo fraterno. “Ya es parte de nuestra familia, para los niños es ‘una abuelita’ y para nosotros una persona muy cercana y querida”, dijeron los Flores.

Para Dibble, la relación con los Flores es única. “Valentina es mi amiga y los niños son como mis nietos. Admiro a esta familia, trabajan duro, aunque tienen pocos ingresos, la prioridad es la educación de sus hijos…”

Dibble es actualmente una de las coordinadoras de PREPARES en la zona centro del estado de Washington.

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De izquierda a derecha: Agustín Flores Jr., de 10 años, Camila Flores, de 6, y Joselyn Flores, de 8, se preparan para tocar una canción a su familia en su casa en Yakima, el 4 de junio.  El programa PREPARES de Caridades Católicas ha sido una fuente de apoyo para la familia Flores.

Sobre PREPARES

PREPARES es una iniciativa de los obispos católicos del estado de Washington y un programa de Caridades Católicas que brinda apoyo a mujeres durante el embarazo y a familias en la crianza de sus hijos.

“Los apoyamos desde la concepción hasta el quinto cumpleaños de su hijo. Los servicios son gratuitos para las familias de todos los credos, razas y condiciones. Nuestros feligreses católicos donan pañales, ropa, artículos, o contribuciones monetarias. Nuestros voluntarios los clasifican, empaquetan y distribuyen a las familias necesitadas, que abren sus puertas y establecen relación con un visitante que se preocupa por ellos. Los voluntarios pueden ver las familias todas las semanas para brindarles apoyo emocional y espiritual, con esta ayuda los abrazamos y les decimos: ‘estamos aquí, somos una familia’”, dijo el obispo Tyson.

Desde la creación de PREPARES, hace cuatro años, más de 108 voluntarios han dedicado su tiempo para ayudar a familias de forma directa y conectarlos con recursos en la comunidad. “Hemos servido a más de 2 mil personas en todo el centro de Washington”, dijo Sydnee Sauceda Cavazos, coordinadora general de PREPARES en esa zona de Washington.

A corto plazo, se prevé que el impacto de PREPARES se incrementará, ya que el programa recibió recientemente una subvención de 25 mil dólares, otorgada por Our Sunday Visitor Institute (OSV), para apoyar los esfuerzos que se hacen para ampliar los servicios a la comunidad hispanohablante.

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