Freddie Perales, subgerente del Mercado Guadalajara en Toppenish, dijo que su tienda implementó medidas estrictas cuando la pandemia del coronavirus comenzó.

Todo el personal tiene que usar guantes y mascarillas, y lavarse o desinfectarse las manos con frecuencia. En las primeras semanas de la pandemia, los empleados rociaban las manos de los clientes con desinfectante cuando entraban a la tienda, hasta que Perales pudo obtener gel desinfectante con dispensador de bomba.

Cuando los casos comenzaron a aumentar, el mercado hizo que los cubrebocas fueran obligatorios para todos  — vendedores, empleados y clientes por igual — para minimizar los contagios.

"Escuchamos que el virus empeorará antes de mejorar", dijo Perales. "Le dijimos a todo el mundo que teníamos que hacer esto al 100%".

El condado de Yakima sigue en la Fase 1 del plan de reapertura del estado, en el que solo tiendas de comestibles pueden tener clientes adentro. Los restaurantes todavía dan servicios de comida para llevar o de entrega a domicilio.

Desde el viernes, todos deben usar mascarilla en público y para entrar a negocios.

El condado de Yakima tiene la tasa más alta de casos de COVID-19 per cápita en el estado y el virus ha afectado fuertemente a los latinos.

Los líderes de organizaciones locales sin fines de lucro que sirven a personas que hablan español dijeron que hay varias razones que podrían explicar por qué el número de casos es tan alto en la población latina. La mayoría de los trabajadores esenciales son hispanos, mencionaron.

Pero también es una cuestión de equidad y de un posible acceso desigual a recursos e información sobre el virus, añadieron.

Número de casos en latinos es alto

El Distrito de Salud de Yakima actualiza semanalmente los datos de raza y etnia del coronavirus. Hasta el lunes, el 49.8% de los casos eran personas que se identificaban como hispanos o latinos. Lo cual constituyen el 49% de la población.

Lilián Bravo, portavoz del distrito de salud, dijo que el alto número de casos en latinos es que gran parte de la fuerza de trabajo esencial del condado de Yakima es latina, sobre todo en la agricultura.

Bravo señaló que los datos del distrito también muestran que cuanto más joven es un individuo con un caso confirmado de COVID-19, lo más probable es que sea latino.

Nuestra Casa en Sunnyside y La Casa Hogar en Yakima son organizaciones sin fines de lucro que proporcionan educación y apoyo a la ciudadanía para las familias inmigrantes.

Caty Padilla, directora ejecutiva de Nuestra Casa, mencionó que un desafío que tienen las personas que sirven es limitar el contacto en lugares de trabajo, que "no tienen las mejores condiciones", como plantas empacadoras de frutas y almacenes en el Valle de Yakima.

Laura Armstrong, directora ejecutiva de La Casa Hogar, también señaló que muchos de los trabajadores agrícolas del valle, que se consideran esenciales y que siguen trabajando, son latinos.

"Se trata de equidad y de quién puede trabajar desde casa", dijo. "En Yakima, ¿quién no trabaja desde su casa? Los trabajadores agrícolas y de almacenes. La mayoría de las personas que tienen esos empleos son hispanos, así que no es sorprendente que esto (el virus) afecte a las comunidades de color".

Acceso equitativo

Un letrero amarillo brillante colocado afuera del Mercado Guadalajara dice "Se debe usar mascarilla o cubrebocas para entrar", en inglés y español.

Perales dijo que el personal expresó cierta preocupación el primer día del requerimiento, pero agregó que la mayoría de los clientes se han acostumbrado y están agradecidos por la medida.

"El primer día fue duro, pero el segundo día mejoró", dijo Perales. "Ahora los clientes que llegan a nuestra puerta se dan la vuelta por sí mismos y vuelven a sus coches a por sus cubrebocas".

Perales comentó que muchos de los compradores mayores aprecian hacer sus compras entre otros que usan cubrebocas y practican el distanciamiento físico.

Ahora hay mascarillas disponibles en varios lugares, ya que tiendas de comestibles, negocios, grupos comunitarios y ciudades las distribuyen gracias a una asociación con el distrito de salud y la Oficina de Manejo de Emergencias del Valle de Yakima.

La Casa Hogar y Nuestra Casa han ayudado a distribuir cubrebocas a las familias latinas y trabajado para educar a las familias, señaló Padilla.

"Cuando distribuimos las mascarillas, les decimos: 'Les damos un cubrebocas, pero este no es su boleto para hacer lo que quieran'", agregó. "Les recordamos que continúen haciendo sólo tareas esenciales".

Armstrong dijo que sus clientes no se oponen a usar mascarilla.

"Esta es una pregunta sobre el acceso", dijo. "No estamos viendo gente que no crea que el virus es real, o que no quiera usar mascarilla. Vemos más preocupación por sus hijos y lo que pueden hacer para mantener a sus familias a salvo."

Bravo informó que el distrito de salud ha proporcionado mascarillas a Fiesta Foods y también ha ido a negocios pequeños de propietarios latinos, incluyendo panaderías, tortillerías, carnicerías, lavanderías, tiendas de comestibles y minimercados. El distrito también se asoció con la Asociación de Desarrollo del Condado de Yakima y la Cámara de Comercio Hispana del Centro de Washington para distribuir cubrebocas en las empresas, agregó.

Armstrong dijo que otra barrera, aparte del acceso a mascarillas, podría ser si los mensajes de COVID-19 utilizan un lenguaje comprensible para todos los miembros de la comunidad latina, ya que algunos podrían tener educación formal limitada.

"La gente habla de distanciamiento físico, pero ¿qué significa eso?" Armstrong dijo. "Incluso decir seis pies puede ser confuso para la gente que puede no haber aprendido 'pies' como unidad de medida".

Bravo dijo que el distrito de salud educa a la comunidad latina sobre el virus a través de la campaña "Detengan los contagios", en colaboración con la Fundación Comunitaria del Valle de Yakima.

La campaña ha incluido información en español en el sitio de internet del distrito, medios sociales, volantes, bardas publicitarias, anuncios de servicio público en radio y televisión.

El distrito de salud también trabaja con líderes de iglesias hispanas y otras actividades de divulgación en persona, centrando los esfuerzos en el Valle Bajo, donde las tasas de casos confirmados son más altas.

Los especialistas de salud comunitaria visitan pequeños negocios administrados por latinos, como cafeterías, restaurantes, gasolineras y panaderías, donde pueden proporcionar folletos con información en español sobre el uso de mascarilla, distanciamiento físico, operación a capacidad limitada y designar a una persona para hacer las compras por la familia.

Pequeñas empresas educando

Padilla mencionó que hay un alto nivel de conocimiento de COVID-19 en las familias de sus clientes porque la mayoría conoce a alguien que ha contraído el virus.

Y que muchos de los pequeños negocios administrados por latinos en Toppenish — incluyendo La Tienda Tapatía y el Mercado Guadalajara — implementaron precauciones de seguridad y distanciamiento físico, incluso antes del distrito de salud.

"Nuestras pequeñas empresas están arriesgando sus ganancias por la seguridad de nuestra comunidad", dijo. "Es interesante que algunas de estos pequeños negocios están haciendo cumplir las recomendaciones de forma muy estricta, mientras que algunas de las grandes tiendas corporativas no lo hacen".

Lucy Caballero, de Antojitos Mexicanos en Yakima, dijo que implementó precauciones de seguridad cuando los casos confirmados comenzaron en el condado de Yakima. Todos los empleados tienen que usar cubrebocas y cambiar los guantes con frecuencia. El restaurante también está haciendo cumplir el distanciamiento físico para la seguridad de los clientes y el personal, informó.

"La gente quiere entrar y sentarse o comer en el patio, y hemos tenido que decirles que no", dijo. "Fue duro al principio, pero es importante porque no queremos que la gente se enferme y así podemos volver a abrir".

Caballero dijo que el restaurante agradece a sus clientes frecuentes, que han mantenido el negocio a flote durante estos tiempos.

Perales en Toppenish mencionó que su tienda también está comprometida a hacer cumplir las recomendaciones para un reinicio seguro. Pero añadió que sería más fácil si todos los negocios estuvieran obligados a seguir las mismas reglas estrictas.

"Desearía que todas las tiendas hicieran esto, incluyendo las más grandes. No veo por qué no lo harían", dijo. "Pero estamos tratando de hacer lo mejor posible. Y para ser una tienda pequeña, lo estamos haciendo bien".

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