Clavadista Kevin Berlín

El mexicano Kevin Berlín posa con su medalla de oro y con una figura de Milco, la mascota de los Juegos Panamericanos de Lima, luego de ganar la prueba de plataforma de 10 metros, el 5 de agosto de 2019.

Más oro para México en los clavados y para Argentina en los deportes de conjunto de los Juegos Panamericanos, donde además, dos hermanos venezolanos se enfrentaron con la espada. El mayor triunfó gracias a su experiencia, pero abrazó al menor, que pronto podría emularlo en las principales competiciones del mundo.

El mexicano Kevin Berlín, debutante en las justas continentales, sorprendió al ganar la medalla de oro en la plataforma de 10 metros, mientras que Iván García se quedó con la plata. Los mexicanos remontaron así en el cuadro de preseas de la disciplina y finalizaron primeros en los Juegos Panamericanos de Lima.

Berlín, quien cumplió 18 años el 25 de abril, aseguró una plaza en los Juegos Olímpicos de Tokio luego de totalizar 500.35 puntos, mientras que el “Pollo” García acumuló 497.55 para quedarse con la plata.

Berlín y García ya habían ganado un oro en Lima, en la prueba de sincronizados de plataforma de 10 metros.

“La medalla de oro en los sincronizados me puso a pensar en que sí podía ganar otra medalla en estos juegos, aunque no pensaba que fuera de oro porque competía con Iván, un atleta olímpico como él”, dijo Berlín. “Ahora queda prepararse porque Tokio está a la vuelta de la esquina y hay que prepararse lo mejor para eso”.

Otra clavadista mexicana, Paola Espinosa, compitió por última vez en los Panamericanos. Quedó muy lejos de conseguir lo que hubiera sido su tercera presea en Lima y su 16ta en las citas hemisférica, donde comenzó a participar desde 2003 en Santo Domingo.

“No estoy satisfecha porque quería un mejor resultado, pero de cierta forma estoy contenta porque ya lo he dicho: me emociona que fuera mis últimos Juegos Panamericanos”, dijo Espinosa. “Durante la prueba se me acercaron diversos clavadistas y me dijeron ‘eres grande’, eso me hace sentir contenta y que al final de cuentas sí fue una gran despedida para mí en los Panamericanos”.

Pese a que ha sumado oros en cada uno de los días de los Juegos, México está ahora en el cuarto sitio del medallero, con 21 preseas doradas y 76 totales. Le superan Estados Unidos, Canadá y Brasil. Con 16 oros y 44 medallas, Colombia ocupa el quinto sitio, en un cuadro que comienza ya a parecerse a los de ediciones anteriores.

Un día después de la coronación en básquetbol y vóleibol masculino, fueron los “Gladiadores” quienes aportaron un oro para Argentina, en el hándbol. Se impusieron 31-27 sobre Chile en la final, para obtener un segundo título continental en la historia, que hará juego con el obtenido en Guadalajara 2011.

Brasil había destronado a los argentinos hace cuatro años en Toronto. En la capital peruana, debió conformarse con el bronce, tras aplastar 32-20 a México más temprano, también en el Polideportivo limeño.

Diego Simonet anotó 11 goles, mientras que Federico Fernández ayudó con ocho para la causa argentina. Erwin Feuchtmann sumó ocho tantos y fue el mejor anotador de Chile, que de todos modos deberá alegrarse con la primera plata de su historia en este deporte dentro de los Juegos Panamericanos _había logrado bronce en las dos ediciones anteriores.

Es una satisfacción enorme, por el equipo por todos los años de trabajo y, en mi caso, por la lesión”, dijo Simonet respecto de un problema grave de rodilla que lo marginó de los Juegos Olímpicos de 2016 en Río de Janeiro. “Cuando pasó aquello, mi objetivo era estar acá, y ahora lo hemos logrado siendo campeones y consiguiendo otros olímpicos”.

La jornada incluyó además un duelo fraternal, ganado por el más veterano de los Limardo.

Rubén, de 34 años y Jesús, de 23, combatieron en la final individual de espada. Quizá son las últimas justas para Rubén. El campeón en espada de la esgrima de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y tercero en el ranking mundial actualmente anda aquejado por dolencias en las rodillas.

Para Jesús, en cambio, es el inicio de un ciclo que espera lo lleve al podio olímpico.

Ambos cumplieron con sus deseos y escenificaron la final, en que el medallista de oro olímpico se impuso ante su hermano Jesús por 15-8 para alzarse con su tercera presea dorada panamericana. Jesús sumó su primera medalla en su debut absoluto en estas justas.

En el pasado campeonato panamericano disputado en Toronto, que dio puntos para Tokio 2020, Rubén se había impuesto a Jesús en la modalidad.

En un duelo inédito en estos juegos, ambos hermanos se dieron un fuerte abrazo al final. Todo había quedado en familia. Además, Rubén dio a su país el tercer oro en lo que van de las justas.

Ambos terminaron haciendo sus gritos de triunfo. Rubén se hincó sobre el piso.

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