Mazo de justicia

Una mujer Yakima de 43 años se declaró culpable de prostituir a su hija adolescente y darle drogas.

Los registros judiciales muestran que la mujer se declaró culpable el viernes de dos cargos de promover abuso sexual comercial de un menor, un cargo de abuso sexual comercial de un menor y un cargo de distribución de una sustancia controlada (Percocet) a un menor.

A cambio de su declaración de culpabilidad, los fiscales retiraron nueve cargos de abuso sexual comercial, siete cargos de promover abuso sexual comercial, un cargo de posesión de metanfetamina y uno de dar marihuana y metanfetamina a un menor.

Se espera que sea sentenciada el 17 de noviembre. Los fiscales recomiendan que cumpla 16.75 años de prisión y que se registre como delincuente sexual durante 15 años.

El periódico Yakima Herald-Republic no está revelando el nombre de la mujer para proteger la identidad de su hija, que es víctima de un delito sexual. El periódico no nombra a las víctimas de delitos sexuales sin su consentimiento.

Además, la mujer se declaró culpable de dos cargos de violar una orden de no contacto con su hija y un cargo no relacionado de intentar eludir a la policía, según documentos judiciales.

Esos documentos muestran que el caso comenzó en mayo de 2020, cuando la policía de Yakima fue al departamento de una joven de 15 años que experimentaba abstinencia de opioides. Ella le dijo a la policía que su madre la hizo adicta a los analgésicos y que comenzó a tener relaciones sexuales por dinero para droga, según una declaración jurada de la policía.

Cuando su madre se enteró de lo que su hija hacía, "quería asegurarse de que lo hiciera de manera segura", de acuerdo con la declaración jurada, e iría con ella a conocer hombres.

La policía dijo que la madre hizo las citas de su hija con los hombres, fijó los precios de los encuentros, llevó a la joven a conocer a los hombres y luego usó el dinero para drogas y artículos de primera necesidad.

Los registros del teléfono celular de la niña llevaron a la policía a arrestar a 10 hombres que, según dicen, tuvieron relaciones sexuales con ella. De ellos, ocho están actualmente a la espera de juicio, mientras que José Alejandro Pérez-Durán, de 38 años, es buscado por una orden judicial y Daniel Matthew Rodríguez, de 39 años, de Yakima, fue sentenciado el viernes a casi cuatro años de prisión después de presentar una declaración de Alford a dos cargos de abuso sexual comercial de un menor. La declaración de culpabilidad le permite a Rodríguez mantener su inocencia al tiempo que reconoce que los fiscales tenían suficiente evidencia para convencer a un jurado de que lo condenara.

Mientras estaba en la cárcel, la mujer llamó a su hija y a su esposo y le pidió a ella que no testificara y que hiciera todo lo posible para sacarla de la cárcel. A cambio de las declaraciones de culpabilidad por violar la orden de no contacto, los fiscales retiraron dos cargos de manipulación de testigos.

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