Humo en el Valle de Yakima

En esta foto de archivo, el humo cubre el cielo del condado de Yakima por incendios en Oregon y Washington, el 12 de septiembre de 2020, en Toppenish, Washington.

El Sindicato de Trabajadores Agrícolas (UFW) y la Fundación UFW enviaron una solicitud al Departamento de Labor e Industrias (L&I) estatal para que establezca nuevas reglas que protejan a los trabajadores agrícolas del humo durante la temporada de incendios forestales.

La solicitud surgió después de que el sindicato y la fundación, una organización sin fines de lucro que trabaja para defender y apoyar a los trabajadores agrícolas, hablaron con trabajadores agrícolas en el Valle de Yakima y Tri-Cities a mediados de septiembre, justo cuando la calidad del aire era insaludabre y a veces peligrosa debido a incendios forestales.

Las organizaciones escribieron en su carta que la “abrumadora mayoría” de los más de 600 trabajadores con los que conversaron no usaban mascarillas N-95 u otro equipo de protección. Los trabajadores agrícolas también informaron de problemas de salud, como ardor y picazón en la garganta, irritación de los ojos y dolores de cabeza por laborar bajo las condiciones de humo.

La respuesta

En una declaración enviada por correo electrónico al Yakima Herald-Republic, L&I dijo que recibió la carta de la UFW y de la Fundación UFW, y piensa comenzar un proceso de elaboración de reglas para afrontar las preocupaciones sobre la protección de los trabajadores por el humo de incendios forestales.

“Nos preocupa la salud y la seguridad de todos los trabajadores, especialmente aquellos que trabajan al aire libre en condiciones de humo debido a los incendios forestales. Esto incluye a los trabajadores agrícolas”, escribió L&I en su comunicado.

Jon DeVaney, presidente de la Asociación de árboles frutales del estado de Washington, dijo que ha platicado con UFW sobre este tema y que los productores utilizan varios métodos, como proporcionar mascarillas o reprogramar el trabajo para proteger a los trabajadores de condiciones peligrosas.

DeVaney aseguró que su organización distribuyó 200 mil mascarillas KN-95 el mes pasado cuando la calidad del aire se deterioró. Las mascarillas provenían del estado para protección de COVID-19, pero la organización decidió usarlas para responder a las condiciones de humo.

Y agregó que los productores deben proteger a los trabajadores de peligros como el humo, pero hay varias formas de hacerlo.

Muchos productores optarán por reprogramar el trabajo, pero hay ocasiones en las que no es posible retrasar la cosecha de la fruta.

Lo que hacen los productores “puede variar significativamente, no solo por el empleador, sino también por las circunstancias de cada lugar de trabajo”, dijo.

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