Más de la mitad de las víctimas de homicidio del condado de Yakima en 2021 fueron asesinadas por pandillas o por violencia doméstica.

El total de 24 personas asesinadas en 2021 representa una caída significativa del récord de 2020, cuando ocurrieron 35 homicidios.

De las 24 muertes en 2021, 13 estuvieron vinculadas con pandillas o ligadas a violencia doméstica, según funcionarios de procuración de justicia.

La Policía de Yakima y otros socios de la comunidad se enfocan en la violencia doméstica con la esperanza de evitar futuros asesinatos.

“Eso tiene nuestra atención y nos estamos centrando en ello”, dijo el capitán del Departamento de Policía de Yakima (YPD), Jay Seely, quien dirige la división de detectives del departamento.

La ciudad de Yakima tuvo un total de 11 homicidios el año pasado, dos más que en el 2020, pero 8 menos que en 2018, cuando la ciudad tuvo un récord de 19 homicidios.

De los homicidios cometidos en Yakima, cuatro estuvieron relacionados con pandillas y tres con violencia doméstica.

En el condado, hubo ocho asesinatos relacionados con pandillas y cinco por violencia doméstica en 2021, en comparación con cinco en cada categoría en 2020.

La Oficina del alguacil del condado de Yakima investigó cuatro homicidios el año pasado, dos de estos relacionados con violencia doméstica y uno con pandillas.

El detective sargento Jason Pepper, de la Oficina del alguacil del condado Yakima, dijo que es difícil generalizar qué fue lo que provocó el aumento de homicidios por violencia doméstica. Uno de los factores podría ser la pandemia.

“Los crímenes pasionales o de odio surgen de las relaciones de violencia doméstica”, dijo Pepper. “Es algo que se intenta analizar cuando se esclarecen”.

Por violencia doméstica

El primer homicidio del año pasado en Yakima estuvo relacionado con violencia doméstica.

El 1 de enero de 2021, Rocío Ramos-Martínez, de 30 años, fue confrontada en su auto afuera del YWCA Yakima por el padre de su hija de 2 años y luego fue llevada al estacionamiento del antiguo Centro Médico Astria Regional, donde el sujeto la sometió y le pisoteó la cabeza, según documentos judiciales. Después, Luberto Fernández Rodríguez volvió con su camioneta y atropelló varias veces a Ramos-Martínez, dijo la policía, antes de marcharse con su hija.

La mujer murió tres días después en el Centro Médico de Harborview en Seattle.

Rodríguez está a la espera de ser juzgado bajo cargos de asesinato por las muertes de Ramos-Martínez y de Alfred Anaya, de 67 años, quien fue asesinado en la carretera U.S. 97 el 1 de enero cuando Rodríguez embistió su vehículo de frente, según la Patrulla Estatal de Washington.

La muerte de Anaya fue el primer homicidio en el condado en 2021.

El YPD registró otros dos asesinatos por violencia doméstica el año pasado. Charles Ellis Wade Mills, de 45 años, fue asesinado a tiros en su casa ubicada en la cuadra 900 de South 29th Avenue, el 27 de enero; la policía arrestó a su hijastro, Jonathan A. Hidalgo, quien está a la espera de juicio bajo cargo de asesinato en segundo grado.

Yolanda Cervera Tapia, de 51 años, fue estrangulada en su casa en la cuadra 200 South Naches Avenue, el 30 de agosto, según la Policía de Yakima. Se emitió una orden de arresto contra David Rosales-Rosales, su novio de 50 años, bajo cargo de asesinato en segundo grado.

Coalición trabaja contra la violencia doméstica

El detective Seely dijo que, como parte de los esfuerzos del jefe de policía Matt Murray para acabar con los crímenes violentos, el departamento creó una unidad para atender crímenes de violencia doméstica con la esperanza de evitar los asesinatos.

Además de la unidad, una coalición que representa a la policía, a fiscales, al Hospital Yakima Valley Memorial, al Distrito Escolar de Yakima y a la YWCA, se reúne regularmente a fin de discutir los problemas de violencia doméstica y cómo reducir el crimen.

Violencia de pandillas

La violencia de las pandillas también fue un factor en los homicidios cometidos en 2021, con ocho en el condado y la mitad de estos en la ciudad de Yakima.

El asesinato más notable relacionado con las pandillas fue el tiroteo de Oscar Ricardo Hondal-López, de 30 años, en la cuadra 1200 de Cornell Avenue, el 10 de junio. Hondal-López, quien según la Policía de Yakima no era miembro de una pandilla, conducía por la zona acompañado de su esposa en busca de una casa para comprar cuando los ocupantes de otro coche les hicieron señales de pandilleros y luego les dispararon 11 veces mientras intentaban huir, hiriendo mortalmente a Hondal-López.

El conductor del vehículo, Sergio Alejandro Pérez, de 27 años, fue acusado de asesinato en segundo grado, mientras que Rogelio José Sosa, de 19 años, fue acusado de prestar asistencia criminal.

Otros casos

En todo el condado, solo hay ocho homicidios en los que no se ha identificado a un sospechoso, incluyendo un doble homicidio en Union Gap.

Roger Harrington, de 66 años, y Tyler Aalbu, de 32, murieron por inhalación de humo en el incendio de una casa en 2210 S. Fifth Ave. El incendio fue catalogado como intencional y la Policía de Union Gap investiga las muertes como homicidios.

El año pasado los fiscales también se negaron a presentar cargos en tres homicidios. En el ocurrido el 24 de junio por la muerte a tiros de José Mendoza-Martínez, de 38 años, quien falleció después de que la Policía de Yakima dijo que irrumpió en una casa móvil en el Almost Sunshine RV Park, donde fue abatido por el residente de la casa. El fiscal del condado Joe Brusic dictaminó que el tiroteo fue en defensa propia.

Brusic también se negó a presentar cargos en la muerte de Angel Anthony Faz, de 27 años, un residente de Grandview que recibió numerosos disparos en Sunnyside, el 7 de enero de 2021, y en la de Todd William Kopiniski, de 49 años, quien fue asesinado a tiros en la cuadra 500 de Irene Lane en Selah, el 17 de septiembre.

Aunque un miembro de la pandilla Mabton fue arrestado por la muerte de Faz, Brusic dijo que no tenía suficiente evidencia para asegurar una condena.

En la muerte de Kopinski, Brusic también se negó a presentar cargos contra su asesino acusado, al afirmar que era necesaria información adicional antes de presentar cargos y superar un posible argumento de defensa propia.

En una entrevista reciente, Brusic reconoció que esas decisiones no son populares entre el público o los detectives que trabajan en los casos, pero dijo que estaba obligado legal y éticamente a hacerlo.

“Tenemos que ver qué es lo correcto como ministros de justicia”, dijo Brusic. “Los fiscales están obligados a hacer lo correcto. Por eso no intentamos conseguir una condena a toda costa”.

La presentación de una acusación penal contra alguien puede cambiar su vida, dijo Brusic, y los fiscales deben ejercer cuidadosamente ese poder.

Nota del editor: Esta noticia fue traducida y editada en español. La noticia original puede leerse en www.yakimaherald.com

Load comments