Edge ayuda a estudiantes 
con retos académicos

La facilitadora del programa de la Fundación Edge y profesora de inglés, Sue de Bord-Sanders, conversa con Luz Castro en Eisenhower High School el 23 de abril de 2018.

Estudiantes con dificultades para alcanzar su potencial en la escuela, en riesgo de perder el año e incluso de no graduarse de la preparatoria, porque son etiquetados como “problemáticos” o “inalcanzables”, cuentan con una nueva esperanza.

La Fundación Edge, programa para ayudar a jóvenes a desarrollar su máxima capacidad, ofrece sesiones semanales con un instructor profesional que los guía a tomar decisiones correctas, alcanzar éxito académico y vivir una vida plena.

Edge atiende a alumnos con Déficit de Atención a Hiperactividad (ADHD), dislexia o autismo; que no pueden concentrarse, enfocarse o recordar; que han sufrido trauma; que tienen problemas al controlar sus impulsos.

La fundación, creada por Neil Peterson para ayudar a sus hijos que padecían dislexia y falta de atención, asiste a jóvenes con problemas de atención.

“El programa ayuda a los estudiantes a entrenarse para tomar decisiones correctas, para enfrentar sus situaciones personales y buscar la mejor solución”, dijo Tim Kniffin, director de programas de esa fundación.

De acuerdo con Kniffin, estos jóvenes llaman la atención de maneras no muy positivas, lo cual los hace conflictivos, no logran obtener buenas calificaciones, faltan excesivamente a clases o incluso abandonan sus estudios.

“Edge es la herramienta necesaria para los estudiantes que desean mejorar el control de su vida. Es para quienes no piensan en las consecuencias de malas decisiones, quienes son impulsivos o que no saben por qué están haciendo lo que están haciendo, esto puede dañar su vida dentro y fuera de la escuela”, mencionó Kniffin.

“Edge ayuda a los alumnos a pensar sobre lo que quieren, establecer metas y hacer planes manejables para ir en la dirección correcta. Cuando los estudiantes pueden lograr objetivos, se sienten poderosos y capaces.”, dijo el director.

Kniffin explicó que el programa se basa en el tipo de capacitación que reciben los directivos (CEO) de las empresas. “Nuestra filosofía es que si es bueno para ser un CEO, es lo suficientemente bueno para los estudiantes”.

Desde su establecimiento en 2006, Edge ha ayudado a más de dos mil jóvenes en todo el país. “El éxito de nuestro programa se basa en que los jóvenes tienen una conexión personal con su entrenador, que los ayuda a enfrentar sus problemas y los entrena para que ellos mismos tomen las decisiones correctas a los desafíos de sus vidas”, comentó Kniffin.

El programa opera en escuelas gracias a la colaboración con distritos escolares. Actualmente se ofrece en Nueva York y otros estados del este, en la costa oeste en Arizona, en California y en el estado de Washington en 25 escuelas en Seattle y otras ciudades.

Edge en el Valle de Yakima

Edge lleva dos años en el Valle de Yakima. Franklin Middle School y Eisenhower High School son las dos escuelas que participan con el proyecto.

Para Jewel Brumley, directora de Eisenhower, el programa ha sido una de las mejores herramientas para ayudar a sus estudiantes. “El año pasado nos dijeron en el distrito que si queríamos implementar este programa, yo acepté porque quiero ofrecer todos los recursos disponibles a nuestros estudiantes. Estoy muy satisfecha porque realmente está ayudando a los jóvenes que estaban en riesgo”.

Brumley dijo que en este ciclo escolar nueve estudiantes se benefician con Edge. El año escolar pasado solo se ofreció a alumnos de educación especial, este año se extendió a otros estudiantes.

Eisenhower tiene siete instructores, “queremos seguir ofreciéndolo a más estudiantes, esperamos que nos aprueben los recursos para capacitar a cinco nuevos entrenadores. Para el próximo ciclo escolar tendremos 12 entrenadores. Este programa es una buena opción para que los jóvenes salgan adelante”, comentó la directora.

Al referirse a los resultados, Brumley mencionó a un par de estudiantes de noveno grado. “Cuando ofrecieron implementar el programa yo pensé en estos chicos, no podían mejorar sus calificaciones, tenían problemas graves de ausentismo. Ellos han estado los dos años en el programa y los dos van a graduarse. Ambos cambiaron sus actitudes con respecto a la escuela y sus calificaciones mejoraron, van a poder tener los créditos necesarios para recibir su diploma, este es un gran logro para ellos y para la escuela”, expresó.

Los instructores en las escuelas son maestros y asistentes de profesores que recibieron capacitación de la Fundación Edge. “Este es un trabajo totalmente voluntario para quienes estamos interesados en ayudar a nuestros estudiantes. Actualmente somos siete entrenadores, pero muchos colegas quieren ser parte del programa, ojalá podamos extenderlo”, comentó Kirsten Fitterer, facilitadora en Eisenhower.

Para la maestra de inglés con 22 años de experiencia en las aulas, Edge se ha convertido en una herramienta básica de ayuda para los estudiantes cuyo problema de aprendizaje y atención son los desafíos que impiden su progreso académico.

“Algunos chicos han sido diagnosticados con deficiencia de atención, otros viven experiencias muy difíciles desde su infancia, son jóvenes que viven en extrema pobreza, en ambientes de violencia, drogadicción y alcoholismo. Estos estudiantes son brillantes, pero carecen de capacidad para planificar, priorizar el enfoque y seguir adelante en sus estudios. Los mentores somos el adulto que los escucha sin juzgar, sin obligarlos o decirles qué hacer, estamos aquí para hacerlos enfrentar sus situaciones y que busquen las soluciones por ellos mismos”.

Como instructora, Fitterer se reúne con sus alumnos una vez a la semana, “este espacio es un santuario, ahí se sienten protegidos, es el lugar donde pueden hablar de sus problemas sin ser obligarlos a hacer nada, simplemente los ayudamos a decidir cómo arreglar su situación”.

Este es el primer año en el que Fitterer participa. “Ha sido un éxito para mis dos estudiantes, una de ellas comenzó en la secundaria y decidió continuar en la preparatoria; estuvo involucrada con pandillerismo y problemas graves de conducta, este año está en clases para controlar su enojo y obteniendo buenas calificaciones”, narró.

El éxito de los estudiantes ha logrado que otras otras escuelas muestren interés por Edge, como Davis High School, dijo la maestra.

La inscripción a Edge es decisión del estudiante.

El programa Edge ofrece

 ■ Un enfoque de estudio personalizado.

■ Sesiones semanales de 20 a 30 minutos con un instructor.

■ Sesiones dirigidas por el estudiante.

■ Utiliza técnica de interrogatorio.

■ Se centra en la capacitación de los estudiantes.

■ Capacita a los estudiantes en las habilidades de funciones ejecutivas, como planificación, priorización, mantener la concentración, gestión de tiempo y control de impulsos.

■ Proporciona herramientas necesarias para obtener desarrollo personal.

Fundación Edge 
en Yakima

■ Qué: Clases para jóvenes con dificultades o retos de aprendizaje.

Dónde: Franklin Middle School y Eisenhower High School.

Informes: En escuelas participantes y en www.edgefoundation.org (en inglés).

 

 

 

 

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