Alguien en Twitter publicó que conducir con llantas o cadenas para nieve es muy parecido a vacunarse: es muy bueno, pero solo hace una diferencia si todos lo realizan.

Lo mismo se aplica a la simple tarea de manejar en la nieve.

Todos los conductores necesitamos comprometernos a que en nuestras carreteras (con hielo, encharcadas y con nieve) no solo vamos a obedecer el límite de velocidad, sino también reducir la velocidad cuando las condiciones lo requieran para evitar terminar en una zanja por prestar atención a quienes no manejan con precaución.

A algunos necesitamos presentarles esa palanca ubicada del lado izquierdo del volante (las direccionales). A otros recordarles que presionar el pedal del freno hasta el último momento antes de parar frente a un semáforo no es lo más sabio en esta temporada, ni tampoco en días sin nieve.

¿Es necesario que mencionemos los peligros de conducir cerca a otro vehículo en las autopistas?

Ya deberíamos saber esto. Los residentes de Yakima estamos acostumbrados a la nieve. No estamos en la situación de los habitantes del lado oeste del estado que temen por un “snowpocalypse” o “snowmageddon” (destrucción catastrófica). Nosotros nos enfrentamos a tormentas de nieve cada invierno, tal vez no con esta cantidad de nieve y esta duración, pero esto no nos debe desconcertar.

Y la amonestación de “bajar la velocidad” la repetimos porque, francamente, el mensaje no parece llegar a algunos conductores del valle. En la fuerte nevada de hace unos días se presentaron más de 130 accidentes en 24 horas en el condado de Yakima, según informaron los departamentos de policía.

Los vehículos con tracción en las cuatro ruedas y con tracción total ayudan en condiciones de hielo, al igual que los neumáticos para nieve o con clavos, sin embargo eso no da permiso a los conductores a manejar más rápido de lo permitido.

También debemos ser más conscientes con los peatones durante este clima. Seamos honestos: los conductores de Yakima tienden a no ser considerados con los peatones cuando no es invierno, a esto sume la falta de aceras y carriles para bicicletas. Esta ha sido una temporada difícil para ellos.

Y esto se debe a que las pocas banquetas que hay no se limpian con frecuencia, o peor aún, son el depósito de montones de nieve de las calles. Esto deja a los peatones con la única opción de aferrarse a un lado de la carretera para llegar a su destino. Los coches deberían darles un espacio amplio. Recuerde, quienes caminan y andan en bicicleta tienen tanto derecho a estar en la carretera como usted en su cómodo automóvil.

Tal vez lo que necesitamos es recordar el curso de manejo, cortesía del Departamento de Transporte de Washington:

• Cuando maneje sobre nieve o hielo, tome tres veces la distancia que normalmente toma para detenerse en pavimento seco.

• Presione los frenos con suavidad y quítelos ligeramente si las llantas comienzan a bloquearse.

• Si comienza a patinar, gire en la dirección hacia la que desea ir. Bombee los frenos suavemente, si tiene frenos estándar. Si tiene frenos antibloqueo, aplique presión constante.

• No use el control de velocidad en las autopistas.

• No se estacione en rutas de emergencia para nieve (tienen señales).

• Para viajes largos, mantenga en su maletero un kit de emergencias que incluya guantes, botas, suministros de primeros auxilios, agua, bocadillos, linternas y pilas, una pala pequeña y sal o arena para proporcionar tracción si se atasca en lugares resbaladizos.

En unas semanas las tormentas pasarán. Mientras tanto, respire profundo y manténgase alerta en las carreteras.

Los miembros de la junta editorial 
de Yakima Herald-Republic son Bob Crider 
y Sam McManis.

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