Muy pronto estaremos celebrando la Navidad, un día muy especial a mi manera de pensar.

Aunque el consumismo ha tratado de remplazar el verdadero significado de esta celebración, no lo ha logrado gracias a las familias migrantes que todavía festejan la tradición de las posadas y la Navidad en Estados Unidos.

Nuestra cultura en este país sufriría mucho sino fuera por las familias migrantes que llegan a Estados Unidos sin dejar atrás sus tradiciones.

En mi caso, que fui criada desde pequeña en el Valle de Yakima, vivo siempre agradecida por el hecho de convivir con familias de ricas tradiciones, gente alegre, apacible, que conserva valores de los cuales he aprendido mucho.

Según la tradición católica, las posadas son festividades que se celebran 9 días antes de Navidad, del 16 al 24 de diciembre, y que representan el camino recorrido por María y José a Belén, en el que peregrinaron hasta llegar al establo donde nació Jesús.

Este es el significado espiritual para muchos, aún si no son católicos, ya que ahora varias familias organizan sus posadas en sus casas.

Sin embargo, durante esta temporada navideña muchos también se centran en los bienes materiales. Nadie escapa de la trampa del comercialismo, vemos como todos los días nos bombardean con la venta de regalos para que creamos que entre más grande y más caro sea el regalo, más amamos a la persona. ¡Qué falacia!

Mientras todos andamos buscando ese regalo perfecto para dar, nos olvidamos del mensaje de la Navidad: “amar”.

Amar significa darse a uno mismo, a las personas que nos rodean. Es dar un beso a esas manos delicadas de su esposa, quien le prepara sus alimentos todos los días; es dar un beso a esas manos fuertes de su esposo, quien trabaja de noche y de día para el sostén del hogar; son esos pequeños besos a cada uno de sus hijos, por ser regalos de amor.

Vivir las posadas y celebrar la Navidad es también dedicar parte de nuestro tiempo para visitar a los desamparados, platicar con los olvidados, quienes necesitan más de nuestra persona que de nuestros regalos.

Todos los que llegamos a este país traemos dos maletas: una llena de recuerdos y otra llena de sueños.

Amigas y amigos, concentren sus energías en sus sueños, ya es hora de realizar sus sueños sin perder sus recuerdos.

En esta columna de fin de año, les deseo una feliz Navidad y un próspero Año Nuevo.

 

Ninfa R. Gutiérrez es la fundadora de La Casa Hogar de la doctora Gloria Martínez y colaboradora de Radio Cadena como titular del programa de entrevistas Platicando con Ninfa y del programa de discusión Entre Amigas. La columna Entre Amigas representa su opinión personal y no necesariamente la de El Sol de Yakima.

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