La semana pasada tres rumores sobre redadas en Yakima circularon por las redes sociales. El primero, mencionaba a una compañía agrícola en el valle; el segundo y el tercero, a una tienda conocida en la ciudad de Yakima.

Este medio informativo fue contactado para verificar los dos más recientes rumores de redadas relacionados a una tienda localizada entre Fair Avenue y Nob Hill Boulevard en Yakima.

El primero se difundió a través de Messenger, estaba en inglés y hablaba sobre 30 “mexicanos” que se llevó ICE mientras cambiaban sus cheques en esa tienda. La versión oficial de Fiesta Foods fue “en ningún momento ha venido ICE adentro de la tienda ni afuera en el estacionamiento”, dijo una subgerente a cargo el 21 de junio.

El segundo circuló mediante Twitter el 25 de junio, de nuevo el mensaje estaba en inglés, pero esta vez se trataba de la experiencia de una mujer que dijo fue detenida por ICE “debido a su color de piel” y que se le exigió “prueba de su ciudadanía o permiso”. La ubicación era la misma, pero esta vez la mujer con su “licencia” pudo salir de la situación, explicaba con detalles.

De nueva cuenta, se investigó el asunto. No solo un subgerente de la tienda negó la versión diciendo: “no hay nada de inmigración adentro o afuera”, también una representante de Rapid Respond Group confirmó la versión cuando acudió al lugar, minutos después de que una línea de ayuda en Seattle recibió una llamada sobre la supuesta redada.

En ambos casos, el pánico de los denunciantes fue el mismo y la urgencia de saber si esto era cierto era importante.

En seguimiento al tema, este medio habló con Ingrid Chapman, miembro de Washington Immigrant Solidarity Network, una organización en Seattle que mantiene contacto con 100 organizaciones y líderes comunitarios a lo largo del estado, las cuales detectan este tipo de actividad y se aseguran de que se respeten los derechos de los residentes indocumentados.

Chapman dijo el lunes: “En Washington no estamos escuchando (sobre redadas)...escuchamos sobre detenciones individuales”.

El riesgo de difundir estos rumores es que “el miedo y trauma 
que ya sufren personas puede aumentar. Esto hace que las comu­nidades marginadas se aislen y no piensen de forma clara y razonada.

Cuando se difunde miedo y paranoia en ciertas comunidades, sin ofrecerles seguridad, pueden dejar de ir al trabajo, enviar a sus niños a la escuela o salir de sus casas...” se lee un documento emitido por la organización DRUM.

En la actualidad, con las redes sociales y su alcance, es más fácil hacer llegar un mensaje a cientos de personas en minutos, esa es una ventaja muy grande si se busca ayudar. La desventaja es cuando estos mensajes podrían ser falsos y se difunden.

Las personas que buscaron una fuente verídica sobre las supuestas redadas llamaron a la tienda y a los medios de comunicación.

Como sugirió uno de los subgerentes del establecimiento, “hablen a la tienda para asegurase”.

Aunque todos podemos escribir y publicar información en las redes sociales, es importante que sepamos que hay una gran responsabilidad al hacerlo.

A los emisores de estos mensajes los invitamos a dar su versión a este medio para dar seguimiento a la información que postearon.

Para los que difunden, verifiquen de quién viene el mensaje y cuestionen si podría ser verdad. Este tipo de rumores es un tema sensible para personas que viven en nuestra comunidad.

Sabemos que el gobierno federal está en su derecho de hacer su trabajo, la pregunta aquí es qué tanto ayudan los mensajes “falsos” a la comunidad.

Por cierto, el miércoles antes del cierre de esta edición, Tri-City Herald reportó varios arrestos por ICE al norte del condado Franklin, no en Yakima. Esta información fue confirmada de manera oficial.

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